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BACHARACH: Copa en Mano, así se Disfruta el más bello Pueblo Medieval a Orillas del Rin




  • UN POCO DE HISTORIA

Bacharach se menciona por primera vez en documentos a principios del siglo XI, aunque se estima que la zona pudo haber estado habitada desde el siglo VII. Su nombre proviene del término celta "Baccaracus", que significa "altar de Baco", el dios romano del vino, un claro indicio de la antigua tradición vitivinícola del lugar. La ciudad vivió su época de mayor esplendor durante la Edad Media, impulsada por su estratégica ubicación a orillas del Rin. Gracias al comercio de vino y madera, prosperó rápidamente, mientras sus laderas se cubrían de viñedos. La edificación del castillo de Burg Stahleck en el siglo XI y de las murallas defensivas atestiguan su relevancia estratégica. El encanto medieval de Bacharach perdura hasta hoy, en gran parte gracias a sus famosas casas con entramado de madera, muchas de ellas construidas antes del siglo XVI. En la actualidad, este carácter histórico es un pilar fundamental de su próspera industria turística.


  • RELATO DE NUESTRO VIAJE

Llegamos a Bacharach al atardecer, y el impacto visual superó cualquier foto o video que hubiéramos visto. La belleza del pueblo es innegable. Los colores de las casas de entramado de madera, las siluetas de sus torres vigilando el majestuoso Rin, y el telón de fondo de los viñedos en las laderas eran mas de lo esperado.  

Venimos desde Rüdesheim am Rhein, donde la jornada había sido intensa (abadía, monumento, castillo), así que arribamos con el día avanzado. La ventaja fue logística: pudimos estacionar fácilmente frente al Hotel zur Post, pese a estar en la estrecha calle principal y a solo 100 metros de la plaza. El hotel súper bonito, en un edificio de arquitectura típica local,  y con un precio adecuado. La desventaja fue la habitación en un tercer piso sin ascensor, un dato a tener en cuenta para el equipaje.

Si bien el sol de verano se resistía a irse pasadas las 21:00 horas, Bacharach no comparte nuestro entusiasmo por la vida nocturna. Descubrimos rápidamente que todo cerraba extraordinariamente temprano. Las calles entraron en una quietud casi irreal.

Confieso que, de haber conocido este ritmo, quizás habríamos planificado la estadía en otro lugar. Sin embargo, esta tranquilidad inesperada fue el pretexto perfecto para un descanso reparador y una cena temprana, recargando energías para la mañana siguiente. Para quienes busquen paz total, este es el destino ideal; para quienes busquen algo de bullicio nocturno, es mejor considerarlo una visita de día.

Así, tras una rápida recorrida por el centro al caer la tarde, cenamos en Post Hof (Antigua Oficina de Correos) con vista a la Wernerkapelle iluminada. Optamos por una cena típica alemana, acompañada, como es debido, por unas copas del Riesling local.

La mañana siguiente nos permitió el verdadero deleite. Con la energía renovada, recorrimos el centro y sus alrededores.  Sus callecitas estrechas y empedradas, los colores de sus edificios, el río y los viñedos que cubren las colinas. Un pueblo que no puedes pasar por alto. Por alguna razón es reconocido como el más bello del valle del Rhin Medio.  

 

  • NUESTROS LUGARES FAVORITOS A VISITAR


1. El Centro y la Arquitectura  


Todo paseo debe empezar en Oberstraße (Calle Principal), hasta llegar  la Plaza del Mercado (Marktplatz), donde admiraras la  Iglesia de San Pedro (Kirche St. Peter), imponente construcción, del siglo XIII que combina los estilos románico y gótico. Aunque nació como templo católico, hoy es una iglesia protestante. Su interior alberga frescos medievales. 

Durante la caminata por sus callecitas empedradas entre casas de cuentos, aljibes, faroles, tiendas y acogedores restaurantes, debes detenerte en especial a apreciar el Ayuntamiento, Post Hof (Antigua Oficina de Correos) y Altes Haus (Casa Vieja). Esta ultima, con una intrincada estructura de madera, que data de 1368, es una de las construcciones más antigua de su tipo en la región. Sobreviviente de un devastador incendio que asoló la ciudad a principios del siglo XIX, en la actualidad, funciona un restaurante muy popular que ofrece decoración tradicional y platos típicos alemanes.

Desde las calles trasversales podrás visualizar las torres que se alzan vigilantes cerca del Rio Rhin, de las cuales hablaremos más adelante.  


2. LAS TORRES

Bacharach no solo son hermosos edificios sino también encontraras sus murallas y torres medievales muy bien conservadas. Estas fortificaciones,  no solo servían para proteger la ciudad, sino que eran cruciales para controlar y regular el lucrativo comercio del vino que sustentaba la economía local. Entre las torres más notables, destacan:

Marktturm (Torre del Mercado) ubicada al final de una de las calles perpendiculares a la Oberstraße, es un hito imprescindible. Esta estructura es la antigua puerta de acceso al mercado. En ella se pueden ver inscripciones con los años 1322 y 1366, que marcan la época de su construcción.

Otra de las torres es Steeger Tor (Puerta de Steeg), originalmente de madera, es uno de los puntos más fotografiados de Bacharach. Cuando la visites sabrás el motivo.  

Para obtener las mejores vistas panorámicas de Bacharach y del serpenteante valle del Rin,  debes visitar  Postenturm (Torre de Correos).  El sendero  es precioso y rodeado de viñedos. Si bien es subida, es bastante accesible y las vistas al final son únicas.  

Hay otras torres en Bacharach, la Münzturm (Torre de la Moneda), Kranenturm y Hutturm, que completan este circuito . 


3.  CAPILLA WERNER   (WERNERKAPELLE) 

Justo al lado de la Iglesia de San Pedro, y accesible subiendo por unas escaleras, se encuentran las impresionantes ruinas de la Wernerkapelle   Esta obra maestra del Gótico tardío, dejada inacabada en el siglo XIII, es hoy un pintoresco esqueleto arquitectónico y un símbolo del Romanticismo alemán.

La construcción de la capilla, iniciada en 1289 y que se prolongó por 140 años, tiene una historia de fondo trágica: Se erigió en el lugar donde supuestamente fue enterrado Werner, un joven asesinado. La estructura fue destruida durante la Guerra de los Nueve Años en 1689, quedando en el estado de ruina monumental que vemos hoy. Actualmente, estos restos son un monumento protegido y uno de los lugares más importantes de Bacharach 



4. CASTILLO DE STAHLECK (BURG STAHLECK):  

Dominando la ciudad desde las alturas, el Castillo de Burg Stahleck es la corona de Bacharach. Aunque fue construido originalmente entre los siglos XI y XII, lo que vemos hoy es una reconstrucción exhaustiva de la década de 1960.

La caminata hasta el castillo merece totalmente la pena. Desde su patio central y su amplia terraza, se obtienen unas vistas panorámicas inigualables de la ci

udad, el sinuoso Rin y los viñedos. Sin duda, uno de los mejores puntos para contemplar la grandeza del valle. Un dato útil: hoy funciona como albergue juvenil, pero su cafetería/terraza permite a los visitantes degustar una copa del famoso Riesling local a un precio muy accesible.


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