SARAH BERNHARDT: La Primera Superestrella
- Y Nosotras, donde estamos?

- 28 mar
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Actualizado: hace 6 días
PARIS - FRANCIA
Sarah Bernhardt (nacida como Henriette-Rosine Bernard en 1844) fue, sin duda, la primera "superestrella" global de la historia. En una época sin redes sociales ni televisión, su nombre era conocido desde París hasta Nueva York y Sídney. Fue una mujer de un talento volcánico y una personalidad excéntrica que rompió todas las reglas del teatro y de la sociedad.
Comenzó su formación en el Conservatorio de París y pronto se convirtió en la figura estelar de la Comédie-Française. Sin embargo, su espíritu independiente la llevó a abandonar la institución para fundar su propia compañía y gestionar sus propios teatros, algo inaudito para una mujer en el siglo XIX. Interpretó papeles masculinos legendarios, como Hamlet, demostrando que el arte dramático no tenía género.

Su vida privada era tan fascinante como sus obras: Los reporteros de la época decían que dormía en un ataúd de madera acolchado para ensayar sus escenas de muerte y que tenía una colección de animales exóticos que incluía un guepardo y un caimán. Pero detrás de la excentricidad había una trabajadora incansable y una patriota que, durante la guerra franco-prusiana, transformó su teatro en un hospital para soldados heridos.
Incluso después de sufrir la amputación de una pierna en 1915, continuó actuando sentada o transportada en una silla gestatoria, negándose a abandonar el escenario hasta su muerte en 1923. Su entierro fue uno de los más multitudinarios de París, solo comparable al de Víctor Hugo.
Oscar Wilde la llamó “la incomparable”, esparció lirios en su camino y escribió una obra de teatro en francés, Salomé, especialmente para ella; fue prohibido por los censores británicos antes de que pudiera realizarse. Poco antes de morir, Wilde escribió: “Las tres mujeres que más he admirado en mi vida son Sarah Bernhardt, Lillie Langtry y la reina Victoria. Me habría casado con cualquiera de ellas con mucho gusto”
Mark Twain escribió: “Hay cinco tipos de actrices: malas actrices, regulares actrices, buenas actrices, grandes actrices, y luego está Sarah Bernhardt”
Victor Hugo era un ferviente admirador de Bernhardt, y la llamaba “la voz de oro”
SU ESCULTURA EN PARIS
Para recordarla, en Pl. du Général Catroux (distrito 17), se encuentra una imponente estatua de mármol realizada por François-Léon Sicard en 1926. La escultura la muestra sentada, con una túnica clásica y una expresión de majestad absoluta, como si estuviera a punto de recitar un monólogo eterno. Es el homenaje perfecto a la mujer que demostró que el teatro es, ante todo, una forma de vida.
UBICACION: Pl. du Général Catroux

EXTRA: Si vas a visitarla un sábado, no dejes de ir el mercado orgánico mas famoso: El Mercado de Batignolles,. Si no, cualquier día, podes pasear por la Rue de Lévis que es una calle peatonal llena de queserías, panaderías y florerías.
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