top of page

Las Tapadas Limeñas: Libertad, Desobediencia y Conquista del Espacio Público

hace 6 días
3 min de lectura

Las tapadas limeñas fueron mujeres de la época virreinal y de los primeros años de la República que transitaban el espacio público con el rostro cubierto, dejando a la vista un solo ojo. Esta práctica urbana se mantuvo en Lima durante casi tres siglos, aproximadamente entre 1560 y 1860. Aunque sus raíces se vinculan con las cobijadas andaluzas y la tradición hispanomusulmana del velo, en la capital del Virreinato del Perú el atuendo adquirió una función sociopolítica particular adaptada a los códigos locales.


El conjunto constaba de dos prendas fundamentales: la saya y el manto. La saya era una falda larga de seda, raso o tafetán, plisada en tablas estrechas y ceñida a la cintura, confeccionada en tonos oscuros como azul, marrón, verde o negro, y a veces acompañada de rellenos en las caderas para marcar la silueta. Por su parte, el manto consistía en una tela ligera de seda negra que se ataba por la espalda, cubría la cabeza y el rostro, y se sostenía con una mano desde el interior, dejando únicamente una pequeña abertura para un ojo.


Bajo este disfraz, las limeñas encontraron una herramienta efectiva de anonimato en una sociedad marcada por la vigilancia patriarcal y la división de castas. Ocultar el rostro borraba las diferencias visibles entre damas de la aristocracia, mujeres criollas, mestizas o criadas, otorgando una igualdad de facto en la vía pública. El traje permitía además la práctica del «juego de desconocer», una dinámica donde las mujeres entablaban conversación  alterando la voz y amparándose en el misterio del atuendo. La vestimenta funcionó así como un mecanismo para transitar la ciudad sin la supervisión obligatoria de un padre, hermano o cónyuge.


Lejos de permanecer recluidas en los hogares o tras las celosías de los balcones, las tapadas recorrieron de forma autónoma la Plaza Mayor, la Alameda de los Descalzos, las procesiones y las corridas de toros en Acho. Este anonimato les permitió asistir solas a tertulias, presenciar debates públicos y participar en redes de transmisión de noticias y rumores políticos durante las tensiones virreinales y el proceso de emancipación.


La autonomía que otorgaba el manto generó el rechazo sistemático tanto de las autoridades coloniales como de la Iglesia católica. Desde finales del siglo XVI, el Tercer Concilio Limense (1583), ordenanzas civiles de 1586 y disposiciones de virreyes como  impusieron multas, penas de prisión y amenazas de excomunión, argumentando que la prenda facilitaba engaños, conductas inmorales y desórdenes sociales, hasta, creían, travestismo.  Pese a estas prohibiciones reiteradas durante más de doscientos años, las habitantes de Lima desobedecieron las normativas y sostuvieron el uso del traje en la vida cotidiana.



El declive de la saya y el manto se produjo hacia mediados del siglo XIX, impulsado por el afianzamiento del régimen republicano y la adopción de las tendencias de la moda francesa, como el corsé y los sombreros. No obstante, el arquetipo de la tapada quedó documentado en acuarelas y crónicas  destacando la libertad inusual de movimiento de la que gozaban las mujeres en Lima frente a otras ciudades de su época.


Como las recuerda Lima?


Lejos de quedar olvidadas, las tapadas limeñas continúan presentes en la memoria visual y el paisaje urbano de la ciudad. En el Centro Histórico, esculturas de bronce y piedra en corredores peatonales rescatan su silueta. En museos y salas de arte virreinal y republicano, las acuarelas documentan sus paseos, sus gestos y la vida cotidiana que protagonizaron durante casi tres siglos. Asimismo, murales contemporáneos reinterpretan su figura como un ícono temprano de transgresión femenina y apropiación del espacio público. Su presencia en plazas, lienzos y muros urbanos no es una simple estampa folclórica, sino el testimonio permanente de cómo las mujeres de la época desafiaron las normas sociales para caminar la capital bajo sus propias reglas.




Descubrí, Inspirate, Viaja

  • Instagram
  • Tik Tok

No te pierdas nada

Suscribite y recibí todas las novedades

 

© 2026 Mariana y Fede de viaje

 

bottom of page