CHABUCA GRANDA: LA VOZ DEL PERÚ QUE TRASPASÓ FRONTERAS

María Isabel Granda y Larco (Cotabambas, 1920 – Miami, 1983) nació en un asentamiento minero de Apurímac y se trasladó a Lima durante su infancia. En la década de 1950 rompió con las estructuras tradicionales del vals criollo, sustituyendo los temas habituales de despecho y las métricas rígidas por crónicas urbanas y cambios armónicos influenciados por la música moderna. Con títulos como La flor de la canela, Fina estampa y El puente de los suspiros, describió la arquitectura limeña y situó a personajes reales, como la lavandera afroperuana Victoria Angulo, en el centro de su lírica.
En los años sesenta y setenta, Granda dio un giro en su producción al convocar a músicos afroperuanos como Carlos «Caitro» Soto, Eusebio Sirio «Pititi» y Félix Casaverde. Con ellos incorporó a su repertorio instrumentos como el cajón, la quijada de burro y la cajita, componiendo obras como Cardo o ceniza (dedicada a la cantautora chilena Violeta Parra)y la serie de canciones dedicadas al poeta Javier Heraud. Esta etapa vinculó el cancionero costeño con corrientes contemporáneas de la región, entre ellas el jazz y la Nueva Canción latinoamericana.

Un hecho fundamental en esta etapa fue su alianza artística con el guitarrista y arreglador Lucho González. Durante los años setenta, González aportó una visión armónica emparentada con el jazz y el folclore de raíz sudamericana, rediseñando el acompañamiento guitarrístico tradicional del vals limeño.
Chabuca Granda mantuvo una estrecha relación de trabajo y amistad con destacados músicos y cantores del continente, con quienes compartió escenarios, grabaciones y homenajes mutuos: Mercedes Sosa, César Isella, Oscar Chávez Soledad Bravo, Rubén Blades , Bola de Nieve
Como la recuerda Lima?
La memoria de la compositora forma parte del trazado urbano limeño a través de dos puntos centrales:
· Pasaje, plaza que llevan su nombre, una escultura y el mural que embellecen el barrio junto al Puente de los Suspiros em el distrito Barrancos
· Alameda Chabuca Granda junto al río Rímac en el Centro Histórico, presidida por la escultura monumental de acero rojo diseñada por el arquitecto Adolfo Córdova




