Sidi Bou Said: El Paraíso Blanco y Azul de Túnez
- Fede y Mariana

- 2 mar
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 8 mar
TUNEZ: SIDI BOU SAID

Es el pueblo más bonito que recorrimos en el país. Sidi Bou Said es un destino que te cautivará con sus colores y su atmósfera bohemia.
La Historia Detrás del Azul y Blanco
El encanto de Sidi Bou Said no es casualidad; es el resultado de una rica historia y una ley de protección estética única.
La historia se remonta a la antigüedad, cuando cartagineses y romanos utilizaban el acantilado como torre de vigilancia. En el siglo XI, los almorávides lo llamaron Djebel al-Manar ("la Montaña de Fuego").

El asentamiento debe su nombre al santo sufí Abu Said ibn Khalef ibn Yahia Al-Tamimi Al-Baji, más conocido como Sidi Bou Saïd. Este músico, poeta y erudito se retiró a la colina en el siglo XIII para enseñar sufismo y hacer guardia, dando su nombre al pueblo que hoy lo honra.
La icónica paleta cromática del pueblo es un legado del Barón Rodolphe d’Erlanger. Este artista y musicólogo franco-británico, fascinado por la estética del lugar, promovió en 1915 una ley de protección.
Gracias a este decreto, la arquitectura se conserva intacta: todos los habitantes están obligados a pintar y mantener sus casas de color blanco con detalles en un azul intenso, preservando el estilo árabe-andalusí. Sus fachadas inmaculadas, celosías moriscas y puertas macizas adornadas con clavos hacen que cada calle parezca un cuadro.
Desde el siglo XIX, el pueblo se convirtió en un imán para intelectuales y artistas de renombre mundial. Figuras como Simone de Beauvoir, Paul Klee, y Michel Foucault encontraron inspiración en la luz, el ambiente y la tranquilidad alternativa de Sidi Bou Said, contribuyendo a su mística única.
LO QUE RECOMENDAMOS VISITAR
La mejor manera de descubrir el pueblo es, sin duda, perderse en sus callejones.
1. Pasear, Explorar y Disfrutar de un Café
El principal encanto es recorrer sus calles estrechas y adoquinadas, llenas de escaleras y de pequeños comercios que venden artesanías locales. La arteria principal (Rue Habib Thameur y Rue Herri Zarrouk) concentra tiendas, cafeterías y restaurantes.
Aprovecha las bonitas zonas exteriores de sus cafés para degustar el tradicional té con hierbas y almendras, o disfrutar de una comida típica con vistas inigualables.
No te pierdas sus Miradores:
Sidi Bou Said Viewing Point: Al final de la calle principal, un lugar ideal para ver el atardecer con vistas al puerto.
Mediterranean Panorama: Junto al cementerio, ofrece preciosas panorámicas hacia el mar.
Otro lugar para visitar es Le Jardin Méditerranéen: Un oasis de naturaleza en el corazón del casco antiguo, regalo del príncipe Alberto de Mónaco, perfecto para descansar y disfrutar de su vegetación y sombra.
2. Visitar Joyas Arquitectónicas
Ennejma Ezzahra Palace (Palacio del Barón d’Erlanger): Construido entre 1912 y 1922, este palacio es un fascinante ejemplo de la fusión de elegancia europea y ornamentación árabe. Hoy alberga el Centro de Músicas Árabes y Mediterráneas, un museo dedicado al patrimonio musical con colecciones de instrumentos históricos.
Dar El Annabi (Casa Museo): Una casa tradicional del siglo XVIII reconvertida en museo, que ofrece una visión auténtica de la vida de la alta sociedad tunecina. Podrás explorar salones, una biblioteca y un hermoso jardín andaluz. El atractivo principal es su azotea, que ofrece vistas panorámicas del pueblo y el mar. Un plus: la entrada incluye una taza de té de cortesía.
3. Playas y Puerto
Para terminar el paseo, baja a la parte inferior de la colina. Aquí encontrarás un moderno puerto de yates y la Plage de Sidi Bou Said. Esta pequeña playa de arena está protegida de las olas, lo que la convierte en un lugar tranquilo para un baño, con cafeterías cercanas y la posibilidad de alquilar tumbonas.
Para seguir conociendo mas de Tunes te recomendamos las sigientes entradas:
MAS FOTOS



























